¿Que aún no has hecho la ruta de Los Cahorros?

Prepara las deportivas, que nos vamos de senderismo
12 juin 2019
Los Cahorros

Si no fuera por las tapas baratas, por la Alhambra, por el barrio del Albaicín, por el ambiente juvenil o por los pubs nocturnos, ¿qué tendría Granada para seguir siendo un destino ideal para las escapadas de última hora? Pues su entorno natural. ¿Cómo? ¿Ya has esquiado en Sierra Nevada y te has pateado la Alpujarra? No te preocupes, en la capital nazarí sobran rutas.

Monachil, Granada

El desfiladero de Los Cahorros es uno de esos rincones naturales de la periferia granadina. El camino hacia Monachil ya es una gozada. No importa si vas en autobús, en coche o en bici; no hay mejor comienzo para una jornada de senderismo que las vistas del valle camino de las puertas monachileñas de Los Cahorros. Y, si te gusta madrugar, la tostada de rigor junto al río no tiene precio.

El principal atractivo de la ruta de Los Cahorros es que tiene un nivel de exigencia bastante asequible. Te puedes llevar a los críos por la zona de los puentes colgantes, perderte en pareja por los caminos que conducen a la sierra o recorrer las gargantas en grupo. También puedes sentarte a tu aire frente a las gigantescas paredes que recortan el horizonte, o intentar escalarlas con algún equipo de alpinistas.

Puentes colgantes

Entre el cortijo de la Umbría y los parajes que te esperan más allá de los puentes colgantes, hay un camino relativamente corto, pero lo suyo es recorrerlo sin prisas. Disfruta de las vistas y ahorra energías en los primeros tramos, que ya habrá tiempo para poner a prueba el equilibrio en la zona del Túnel de las Palomas. Por no hablar del vértigo.

Te esperan cuatro puentes colgantes que, aunque son superseguros, pueden hacerte dudar si no te llevas bien con las alturas. El que más puede impresionar es, obviamente, el más largo, con algo más de 60 metros de longitud. ‘Flota’ sobre el río Monachil, y se balancea con energía si le metes caña. Pero la adrenalina forma parte de cualquier aventura, ¿o no?

Terrazas en granada

Otra cosa buena de Los Cahorros es que está a un paso de Granada. Puedes programar una mañana de senderismo en plan relax y estar de vuelta para la hora de comer. Y, si te retrasas, tampoco pasa nada. En Granada hay bares donde no cierran la cocina, y quien está a cargo de la plancha siempre tiene alguna tapa especial para sorprender al personal.

Eso sí, para aprovechar al máximo la ruta de Los Cahorros, lo ideal es que reserves un día entero. Puedes dejar la tarde-noche para echar un té en la Calderería, unas tapas en la Plaza de Toros y tomarte un par de copas en Pedro Antonio. Mete un bocata en la mochila, una bolsa de frutos secos y una botella de agua, ¡y olvídate del móvil!

¡Tu próxima aventura te espera!

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