TOP 5 Para repetir por Granada

9 juillet 20193 min de lectura
La belleza de Granada

Ya lo cantaba Agustín Lara, Granada es una ciudad de ensueño, de fantasía. El que pisa Granada, sabe que volverá, y entiende por qué la guitarra de Tárrega lloraba al recordar la Alhambra o por qué tantos artistas le han abierto su corazón a lo largo de la historia (Lorca, Albéniz, Falla, Hemingway…).

1. Visitar la Alhambra

La Alhambra

París tiene la Torre Eiffel; Berlín, la Puerta de Brandeburgo; y Granada, la Alhambra. Sus balcones, torres y terrazas ofrecen unas vistas mágicas de la ciudad. Una magia que brota de la decoración de los patios de este monumento arquitectónico patrimonio mundial. 

¿Y qué se puede decir de los palacios y jardines de ‘la Roja’? Sus paredes y fuentes guardan secretos y leyendas que despiertan el romanticismo, que hablan de la fantástica historia de Al Ándalus. Está claro que solo por visitar la Alhambra merece la pena una escapada a Granada.

2. Un paseo por el Albaicín

Pueblo de Albaicín

Tampoco puede faltar en unas minivacaciones por la capital nazarí un paseo por el Albaicín. Piérdete por las serpenteantes callejuelas de uno de los barrios árabes con más solera del levante andaluz. Aprovecha la oportunidad para visitar sus cármenes, esas casas ajardinadas de aire rústico y estilo solariego.

La antesala del Sacromonte también destaca por sus miradores, como el de San Nicolás. La panorámica de la Alhambra, con la sierra de fondo, es inigualable. Es ideal para compartir un amanecer irrepetible con tu pareja y un desayuno memorable; aunque ligero, porque luego hay que tapear.

3. Ir de tapas

Ir de tapas

Granada es el paraíso de las tapas: ricas, grandes y baratas. Se pueden probar a lo largo y ancho de la ciudad, desde el Albaicín hasta el Zaidín, pasando por el Realejo, la Plaza de Toros o la Chana. Eso sí, cada zona tiene sus puntos fuertes, su estilo gastronómico y su ambiente.

La Chana es sinónimo de tapas súper baratas; el Realejo, de variedad y estilo; el Albaicín, de sabor nazarí… y flamenco, en los límites con el Sacromonte. Elegir es difícil, pero recuerda que en el Sacromonte están los tablaos más populares de Andalucía y la ermita de San Miguel.

4. Recorrer Sierra Nevada

Senderismo Sierra Nevada

El mirador de San Miguel es conocido por las vistas espectaculares de Granada, una panorámica flanqueada por la Alhambra y Sierra Elvira. Lo mejor de todo es que, tras la ermita, se extiende un pinar kilométrico para practicar senderismo en un entorno semisalvaje a pocos minutos del centro.

Para calentar motores es ideal, sobre todo si la escapada incluye una ruta por Sierra Nevada. Desde los Cahorros hasta Mirlo Blanco hay todo tipo de atracciones y actividades para disfrutar del buen tiempo: rutas de senderismo, trineos sobre raíles, toboganes, bici slalom, barcas teledirigidas…

5. Desconectar en un auténtico hammam

Hammam, Granada

Callejear por barrios árabes, descubrir palacios y fortalezas centenarias, tapear a lo grande, montar en bici por la montaña, cruzar puentes colgantes… Después de tanta actividad y diversión, el cuerpo y la mente necesitan un poco de relax, y Granada vuelve a ofrecerte lo mejor: baños árabes.

Piensa en un hammam rehabilitado en un palacete del siglo XVI. Ahora ubícalo a los pies de la Alhambra, prácticamente a la orilla del Darro en el Paseo de los Tristes. Luego adorna el sueño con una taza de té verde, un cuenco con dátiles y un entorno de estilo arabesco en absoluto silencio. 

¡Suena a finde perfecto!

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